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domingo, 22 de abril de 2012

Las empíricas verdades empáticas

 

Hoy me invade en el pensamiento el concepto “verdad” en todo su sentido literal. Y es que la verdad está tan presente en nuestra vida diaria que de tanto usarla se va desgastando, y puede llegar a convertirse en una leve sombra de lo que realmente es. Pero como quiero ser concreto, concreto seré pues, ¿que es la verdad?.

En principio podríamos pensar que la verdad es algo empírico y matemático, o como se diría en términos jurídicos es una fiel manifestación de hechos, en tanto que la mentira sería la manipulación de esos hechos. Por lo tanto la verdad es algo objetivo, irrefutable. Ojalá fuera tan fácil, pero entiendo que es  más complejo que todo eso.

Que pasa cuando surgen las interpretaciones sobre un mismo hecho, sobre una misma verdad , un hecho probado, objetivo, pero dos puntos de vista, dos personas enfrentadas ante su propia obcecación, que aunque verdadera para ellos, pero que falseada por su antagonista nunca podrá llegar a encontrar su sitio. Esta variante me da que pensar que la verdad es interpretativa, y es a partir de aquí cuando se complica algo que en principio era objetivo. Las verdades universales ahora pasan a ser interpretativas. Ahora se me desmoronan ideas en mi cabeza por el solo pensamiento de tener la verdad como insegura.

La empatía puede ayudar a comprender todas las verdades, adaptándose a todos los terrenos y comprendiendo que, aunque la verdad sea universal no hay más que ver que cada persona tiene la suya, que no todo es tan fácil, que dependemos de experiencias y adaptamos la mente a nuestra conveniencia para que no duela tanto, y creándonos la verdad mientras caminamos por caminos inciertos.

Las opiniones son la interpretación de la verdad, nuestra verdad, aquella que una vez creó a un niño indefenso que fue haciéndose fuerte y creando el mundo al caminar. Ese niño fue socializado por sus padres, por la familia, por sus amigos, para que pudiera sobrevivir en sociedad, creándose un modelo de aquella que va a ser su sociedad. Esa socialización es imperfecta, muy interpretativa, a penas una simple sombra de lo que la sociedad exige.Por tanto toca crear una realidad sobre una base imperfecta, y es así como surge una verdad imperfecta, deformada, pero tan verdadera para nosotros que irremediablemente será la base de nuestros demonios, de nuestra ansiedad, y aquí se pierde muchas mentes, muchas identidades que pudieron tener otro fin. Pero muchos prefieren verdades  imperfectas a sentirse perdidos en un mar de dudas por verdades objetivas que lo lleven a un precipicio, a sentirse superados por otros, simplemente porque prefieren aferrarse a una idea errónea para no empalizar con otra idea que lo pueda superar.

Pero tiene gracia que, curiosamente esa falta de empatía que tanto miedo da, es la verdad más perfecta que se puede encontrar, el sublime conocimiento de ver que juntando muchas verdades podemos localizar el foco de como funciona nuestro mundo. Sin embargo predomina lo contrario, los errores se disparan en el mundo de la personalidad, todos quieren triunfar, con sus ideas fijas, todo el mundo quiere tener la razón, no se entienden los errores que no son tuyos, no intentas ponerte en el pellejo del otro porque quieres estar por encima.

La sociedad creó la verdad y esta creó la mentira. La mentira creó a Dios y este creó a todos a su imagen y semejanza. Entre tanto yo seguiré confiando en mis verdades empáticas.

sábado, 21 de abril de 2012

Sentimientos sentidos

 

El apasionante cosmos que ilumina nuestros cielos es , a día de hoy, uno de los más grandes desconocidos del conocimiento humano, inabarcable concepto que nuestro limitado pensamiento no llega si quiera a intuir.

Supongamos que somos un pez que vive en su pecera, ese es su hábitat, y aunque pueda llegar a percibir la luz que pasa a través de las paredes transparentes de su mundo, jamás irá más allá de donde su propia naturaleza lo ha delimitado.

¿Realmente estamos tan avanzados?,¿como podemos saber nuestro nivel de desarrollo real si no tenemos otros mundos conocidos como punto de referencia al nuestro?.Posiblemente, al igual que esos peces de pecera, nuestra naturaleza en sí misma nos acote a lo que solo debamos conocer.

Nosotros, los seres humanos, somos unos organismos muy peculiares, orgullos de llegar más allá de lo que han llegado el resto de especies que habitan nuestro planeta. Pero nosotros, dioses de otros seres, los amos del mundo, los poseedores del pensamiento racional, estamos limitados con un filtro, que son los sentimientos. Estos sentimientos forman parte de nuestro mecanismo racional, son los creadores de religiones y creencias imposibles, pasan de largo lo que es y nos engañan con lo que no es, agudizan el ingenio, crean vínculos, desaceleran el progreso pero se hacen indispensables e insustituibles. Ellos, los sentimientos, son capaces de ofrecernos una jaula confortable, pero influyen en nuestra percepción de las cosas, incluso de las cosas científicas.

Los sentidos captan lo que nos hace falta para vivir, son capaces de darnos lo que necesitamos del entorno y son la base de nuestras relaciones con el medio. Pero el mundo no es tan caótico como parece y la información genética dirigirá toda nuestra vida. Los sentimientos marcaran las acciones racionales, al igual que las acciones racionales marcaran a los sentimientos.

Todo es una trampa perfecta, y seguiremos habitando en esta pequeña bola que flota en medio de un basto universo a la deriva, pero todo nuevo descubrimiento no será más que un simple reflejo en un cristal de la pared de nuestro mundo acotado.

lunes, 19 de julio de 2010

El alma del cuerpo


Seguramente alguna vez os habréis preguntado que es el alma y sobre todo que pasa con ella cuando una persona fallece. No voy hacer aquí una exposición magistral de un tema que el hombre no ha sabido solucionar en miles de años, pero intentaré dar una visión personal de lo que para mucha gente es una de las preguntas mas trascendentales de la historia de la humanidad, ¿ para que estamos aquí? ¿ para que hemos nacido?
La respuesta es tan difícil que muchas veces no queremos responderla de cara, y la evadimos rodeandola. Este es el caso de ciertas religiones, que han explicado la aclamante pregunta con repuestas como que hay vida después de la muerte. Y efectivamente es una forma de suavizar y de relajar un tema como ese. No obstante sobre las religiones hay un abierto debate sobre si son creadas por la cultura del hombre o es el hombre el que la añade a la cultura.
¿Crea el hombre a la religión porque le hace falta para vivir?, ¿es Dios un invento necesario para aclarar nuestras preguntas?, ¿necesita el ser humano crear algo superior para que lo tutele?
Parece que la lucha entre el egocentrismo y la racionalidad está servida, la primera porque nos hace imposible concebir la idea de que nuestro propio ser pueda dejar de existir sin más, y para ello crea una superestructura en la religión donde nos alivia el sufrimiento y nos encandila con un final optimista, que es la existencia de otra vida, la del más allá. Y la segunda porque la racionalidad nos hace pensar científicamente lo que da a lugar a verdades al margen de la religión, lo que comunmente es llamado filosofía, verdades intuidas que por ser teóricas no pueden ser comprobadas.
Ya los egipcios tenían un claro concepto de lo que era la vida después de la muerte, una recreación de la vida donde incluso había un rey, Osiris. Su preocupación por mantener el cuerpo era la razón de las momificaciones. El cuerpo era el habitáculo del alma, era donde el alma se alojaba físicamente. Su obsesión era tal que si un cuerpo era destruido también se destruía su alma. Era por eso por lo que hacía cientos de representaciones del difunto con estatuas y multiplicaciones de su nombre, el cual era escrito por todas partes para asegurarle la vida eterna.
Y es que en parte parece que estaban en lo cierto. ¿Habita el alma en el cuerpo o cuerpo y alma son conceptos totalmente diferente?. Responder a esta pregunta es básicamente resolver la cuestión que estamos proponiendo.
Hoy día nuestro pensamiento religioso ha variado en lo que respecta al otro mundo. No momificamos el cuerpo porque tenemos mas conocimientos científicos sobre él. Ya no nos importa tanto el cuerpo pero... ¿y el alma?, ¿a donde se dirige el alma cuando expira el cuerpo?.
Es necesario hacer un esfuerzo de abstracción para respondernos a nosotros mismos, desnaturalizarnos de lo que somos y pensar en lo alguna vez no fuimos. Y es que si antes de nacer no eramos,¿ por que hemos de ser algo después?
Sin duda cuerpo y alma, unidos.


viernes, 16 de julio de 2010

En Nombre de Dios


Uno de los temas más polémicos de la actualidad es la decisión por parte de algunos países europeos de prohibir el uso de ciertos ropajes y vestimentas pertenecientes al mundo islámico, me refiero concretamente al burka y el niqab.
Sobre este tema ya hemos visto debates en radio, programas de televisión y foros de opiniones muy diversos en la web, ya que parece ser que hay una clara división de opiniones al respecto. Y no es que uno tenga mas razón que el otro, sino que cada propuesta está bien fundamentada en ideas que tienen sus raices en los derechos humanos.

Para algunos la prohibición del burka es la prohibición de los derechos de una persona a ser libre y ponerse lo que le apetezca, es una invasión directa a la libertad. Para otros es considerado como un símbolo de opresión a la mujer por parte del Islam, y aunque si bien el Corán parece no hacer mención a estas tapaduras, si está muy arraigada dentro de la tradición de muchos países de origen islámico. El caso más llamativo sería el burka talibán, que es completamente cerrado. El objetivo parece bien claro. Es un comportamiento machista y posesivo, y asu vez resulta ser una forma intuitiva de proteger lo que esos hombres consideran un objeto, la mujer, a la que administran todos sus derechos . El hombre pretende que sus mujeres no se muestren a otros hombres, y en ningún caso es una decisión libre de la mujer, algo que por otra parte no debería resultarnos demasiado lejano a los españoles, recien entrados en la vida demócratica.

Independientemente a esta polémica aquí surgen varios temas que no han sido cerrados y que parecemos olvidar o pasar por alto.
El mundo occidental en el cual vivimos, el de la libertad y los derechos humanos es un mundo desarrollado. Nosotros miramos desde nuestro ombligo todo lo que nos rodea haciéndolo nuestro problema. Todo este problema es producto del anacronismo que existe entre civilizaciones, porque mientras nosotros vivimos en el s.XXI ellos aun viven en la edad media.Nosotros luchamos con aviones y ellos luchan con piedras. Nosotros somos la civilización más evolucionada, la de las bombas atómicas que mataron a miles de personas. Muchos niños y familias completas murieron en Hiroshima y Nagasaki. Europa entera colonizó Africa y es directamente responsable de que millones de vidas hayan caído en el olvido.Parece que ya nadie se acuerda de las colonias inglesas, que aniquilaron prácticamente a todos los indios de América del Norte. En definitiva nosotros, asustados por el burka, queremos poner freno a una situación complicada . ¿ Pueden realmente los europeos dar lecciones de civismo al mundo islámico?.

¿Cumplimos realmente nosotros lo que queremos que otros cumplan?. Posiblemente no, un ejemplo claro es Estados Unidos, que puede considerarse un país que ha seguido al pie de la letra la filosofía de los derechos humanos, pregonándola a los cuatro vientos por un lado y a la vez haciendo todo lo contrario por el otro. Cuando los americanos lanzaron las bombas atómicas estaba justificado en su moral. Ellos han atacado Iraq , fueron allí en busca de armas de destrucción masiva, y haciendo caso omiso a la ONU bombardearon el país, demostrándose después que era falsa su coartada. Siempre actuando en nombre de Dios y puritanísimos en todo lo que hacen, delegan en el don divido la facultad de hacer o deshacer. Ellos, los asesinos de las bombas atómicas , son los del país de la libertad y los derechos humanos, los mismos que mataron a Saddam Hussein porque era un dictador para su pueblo. ¿Es que los dictadores no se caracterizan precisamente en tener el apoyo del pueblo?, ¿era necesario asesinar a un dirigente internacionalmente conocido para salvar su ego?
Todo esto nos lleva a reflexionar sobre algo fundamental , ¿estamos actuando con una doble moral?.
Todo es mas fácil si se hace en nombre de Dios.